lunes, 13 de abril de 2009

MI MIERCOLES SANTO PANADERO CON EL SOBERANO PODER.


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Llegué a Los Panaderos en el año 1989, cuando Paco Arnaiz junta una cuadrilla de costaleros, muy posiblemente la mejor de la historia de las cofradías hombre por hombre y de nombres de paso de cristo, tíos de la talla costalera de Fran Narbona, la Heidi, Pollero, Bienve, Lolo Gomez, Juan Lerida, Morrondo, Macias el gordo, Antonio Santiago, Angel Valle, Arturo, Paco Bonilla, Gume, Negri, Pablo, Casado, Valseca, Fernando, Curro, Chiqui, Corpas, Santos, Carrion, Pachuli, Ramón el Traga, Los Pilas, muchos y muy buenos costaleros que merecerian ser nombrados todos aquí, una cuadrilla irrepetible, más tarde gente como Miguel Angel Lucena, Arturo, Quique, Tomasita, Jóse el largo, Juanmita, y muchos otros costaleros siguen aumentando la leyenda de ésta cuadrilla soñada.
He vivido paseos gloriosos, he vivido sufrimientos de salir corriendo.... y siempre, siempre, ese paso, volvió loco a todo el que se metía debajo, un paso asesino que te engaña siempre, un paso que se deja querer.... y que cuando menos te lo esperas, te dice aquí estoy yo, y aprietate los machos que la corría es dura.
He paseado ese paso con Paco Arnaiz, y lo he paseado con Manolo Vizcaya, cada uno le supo dar su estilo y su impronta, aunque en el fondo, el único espíritu que existió fuera el Panadero, cambiarían las formas, pero el fondo Panadero siempre estuvo presente en los miércoles santos.
Este año no iba a ser menos, volví a la calle orfila por lo único que en mi vida se podía dar para una vuelta, que Manolito Garduño cogiera ese martillo, y la de vueltas que da la vida... Manolito se hace cargo del Soberano Poder, y junto a el allí que fuimos, como paso siempre en las cofradías y seguirá pasando, siempre, siempre los costaleros fueron con sus capataces donde fuera.
Y la vuelta no pudo ser mas placentera, Manolito demostró, por si había alguna duda, que donde vaya, es sinónimo de triunfo, el Soberano se volvió a pasear como siempre, un orgullo que vivirá conmigo eternamente, acompañar a Manolito fuera del paso y disfrutar delante de un trabajo extraordinario, unos hombres que lo dieron todo, los que estaban, por amor y fidelidad a su cuadrilla, y los recién llegados, con la ilusión de saborear el aroma Panadero.
Es hora de quedarse con lo soñado, de disfrutar de un gran miércoles santo, ya llegaran los días donde se tengan que tratar los problemas que se dan el primer año en una cofradía, me quedo con lo positivo, que es mucho, un paseo a la altura de lo que merece esa hermandad, un paseo que me hizo soñar y volver a disfrutar en la calle orfila, un placer trabajar allí con hombres de hace 20 años, y un pellizco en el alma de trabajar igualmente con gente a la que quiero a morir, hombres costaleros que por primera vez pisaban suelo panadero y demostraron la categoría humana y costalera que llevan dentro.
Un paso de lujo, para una cuadrilla de categoría, y al frente, un capataz de magisterio, Manolito Garduño, como siempre, como se dio siempre en la calle orfila, no podía ser de otra manera, siempre hubo grandes costaleros, y siempre hubo capataces de importancia.
Hoy como ayer.... los Panaderos fue los Panaderos.



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1 comentario:

Anónimo dijo...

Y este año quien dice que lo ha paseado, que yo no lo veo, ah, el traidor.