ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooSe llama Paco Lencina, Paquito para los amigos y el mundo de la gente de abajo. Un costalero de aquella generación pasada que tanto le dieron a las cofradías y a sus hermandades. Treinta y un años debajo de su Cristo de Las Penas, treinta y un años ofreciendo su honradez, su honestidad y todo su compás, más de tres décadas siendo, con su inspiración, el "culpable" de tanto arte y tanta expectación causada por tantos y tantos Izquierdos y Costeros al Señor que sentado ofrece, desde Triana, su formas y maneras de entender aquello que se ha llamado "Trianear" desde la calle San Jacinto.
Un espejo donde mucho deberían de mirarse y servir de ejemplo, un legado que deja plegado de vivencias de otros tiempos, un amor eterno a su hermandad, a su cuadrilla y a su gente, una lealtad de la vieja guardia a su capataz, como debe ser, y por encima de todo, un hombre que se marcha con todos los respetos de los que le conocemos, con una educación y unos valores que lo hacen grande entre los grandes, siempre con su sonrisa en los labios y su saber estar, un señor de las cofradías, de su hermandad, de su Cuadrilla.
Un Costalero confeso, por sentimiento y afición, una leyenda en su cuadrilla, un amigo de sus amigos, adios Costalero, hasta siempre, se va uno de los grandes de Triana, se marcha Paquito Lencina, nos queda la persona y el hermano, el hombre, ADIOS COSTALERO.

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